Estrés

 

¿Qué es el estrés?

El estrés es un estado de tensión física y emocional originado como reacción a una estímulo o presión, ya sea positivo o negativo. Se trata de un estado de defensa que, en pequeñas dosis, ayuda al organismo a reaccionar y adaptarse a los acontecimientos.

Un nivel de estrés normal se considera sano e incluso positivo ya que ayuda a estimular a las personas para actuar ante los estímulos de la vida diaria. Sin embargo, cuando el estrés es excesivo o no se controla adecuadamente puede producir problemas de desgaste mental, como irritabilidad y ansiedad, o trastornos psicosomáticos.

Un trastorno psicosomático es una enfermedad fisiológica originada por causas emocionales, generalmente por el estrés. Algunos de los trastornos psicosomáticos más frecuentes provocados por el estrés son dolores de cabeza, insomnio, tensión muscular, problemas digestivos y cardíacos, mareos…

Según su causa, encontramos diferentes tipos de estrés, como el estrés laboral o el estrés postraumático.

 

 

Síntomas del estrés

El estrés puede causar diversos y distintos síntomas, tanto psicológicos como físicos. Los más habituales son:

  • Dolor de cabeza.
  • Mala memoria.
  • Diarrea.
  • Cambios de conducta e irritabilidad.
  • Ansiedad.
  • Depresión.
  • Problemas cardiovasculares, en casos en los que el estrés se prolonga mucho en el tiempo.
  • Insomnio.
  • Envejecimiento.
  • Cansancio prolongado.

 

Estrés

 

Causas del estrés

Existen muchas causas por las que aparece el estrés, aunque no todas tienen porqué ser negativas. Normalmente, aparece en el momento en el que una persona se encuentra ante una o varias situaciones que superan sus recursos y se ven incapaces de superarlas, provocando algunos síntomas tanto emocionales como físicos.

Existe también el estrés positivo, que se da cuando ayuda a la persona a adaptarse al entorno.

 

 

¿Se puede prevenir el estrés?

El estrés es necesario para poder superar aquellas situaciones que precisan más esfuerzos y una activación, pero puede prevenir si existe un exceso de estrés.

Un exceso de estrés puede poner en riesgo la salud del paciente, por lo que debería evitarse por su bienestar. No debe sobrepasarse el límite de uno mismo de forma innecesaria, y muchas veces lo que se necesita es pensar en otras alternativas, analizando el proceso desde otra perspectiva, tomando otros caminos si es necesario.

 

 

¿Cómo se diagnostica el estrés?

El estrés se diagnostica con la valoración de un profesional. Se realizarán una serie de cuestionarios, siendo el más conocido el de la escala de estrés percibido.

 

 

¿En qué consiste el tratamiento del estrés?

Los expertos recomiendan el tratamiento para el estrés en aquellos casos en los que reducirlo sea importante. Para reducirlo al máximo, es importante seguir una serie de pautas o recomendaciones:

  • Reconocer el estrés y las situaciones que lo desencadenan.
  • Evitar querer controlar el estrés con hábitos poco saludables, como fumar o beber alcohol.
  • Alejarse de al fuente de estrés.
  • Adoptar una postura positiva ante los problemas.
  • Técnicas de relajación.
  • Mantener una dieta sana y equilibrada.